Félix Requena Santos ha sido uno de los pioneros del análisis de redes en España. Su tesis doctoral fue una de las primeras en lograr una difusión amplia en el mundo de la investigación social española, consiguiendo el Premio Nacional de Trabajo y Seguridad Social del Ministerio de Trabajo. Requena desarrolla un modelo teórico en el que las redes sociales son un componente relevante para explicar cómo se busca y se consigue un empleo.
En el momento en que se realizó la investigación (1989), el mercado de trabajo español vivía un momento de recesión económica unido a un exceso de población dispuesta a tener un empleo, (algo parecido al momento actual) El sistema social se ocupa de regular los procesos para asignar a los individuos adecuados a través de la familia, el sistema educativo y fundamentalmente el sistema de relaciones sociales que rodean al sujeto. Los mecanismos de asignación ocupacional varían según la fase de ciclo económico y ciclo demográfico. En las circunstancias coyunturales ya comentadas, es más fácil asignar posiciones sociales de forma particularista que universalista, es decir, a través de la familia y las redes de amistad.
En definitiva Requena apunta la importancia de las redes sociales para la búsqueda de empleo en momentos de crisis economicas y laborales. Las relaciones personales siguen siendo el cauce por excelencia a la hora de conectar ofertas y demandas de puestos de trabajo
En el momento actual tenemos una particularidad marcada por una nueva configuración de las redes sociales y por ende de nuestras comunidades de pertenencia (facebook, tuenti, myspace, twiter etc) y sobre todo algo a tener muy en cuenta: ¿Cuanto tiene este nuevo capital relacional o social de valor real para la búsqueda de empleo y cuanto tienen de “red burbuja” para tal fin?.
Sin duda alguna el potencial propagador de la red puede ser un activo en la búsqueda de empleo, sin embargo el compromiso, valor y la fortaleza de cada vínculo por separado nos hace apuntar hacía la calidad de las relaciones y no tanto hacía la cantidad. En este punto, volveríamos a poner en auge a aquellas relaciones que implican más contacto sensorial o apego afectivo y/o familiar (relaciones tradicionales en las que se comparten espacio físico) para poder asegurarnos compromiso, valor y fortaleza de los lazos. En resumidas cuentas el concepto de “amigo” en las redes sociales de Internet adquiere connotaciones distintas por lo que su valor puede también ser distinto (no mejor ni peor, sino distinto)
Como ya he comentado, el trabajo de Requena se desarrolló en un momento difícil para incorporarse al mercado laboral, debido a la recesión económica y la gran oferta de mano de obra. Sin embargo, estudios posteriores de diversos autores españoles han incluido preguntas sobre la forma de buscar y encontrar empleo por los jóvenes a mediados de los noventa y en el año 2004, fechas en que las circunstancias económicas y demográficas eran diferentes a las de finales de los ochenta. Aunque no todos estos trabajos diferencian los canales familiares de los canales de amistad, la pauta es similar a todos ellos: los cauces informales (redes sociales) representan alrededor de la mitad de las respuestas de los encuestados tanto de aquellos que buscan un empleo como de aquellos que lo han encontrado.
Por lo que podemos concluir que si bien las redes sociales de Internet nos pueden ayudar muy mucho a propagar nuestras aspiraciones laborales, las redes sociales tradicionales (amigos, familiares, compañeros de trabajo etc…) son un factor clave en la búsqueda de empleo en épocas de crisis laborales.
Yo creo que las redes sociales serán una pesadilla para el gran Google en un futuro no muy lejano !
Saludos.